17/9/13

Desconocidos

Me gustan los desconocidos. A veces tanto o más que aquellas personas que habitan el cotidiano día a día. Para mi un desconocido es, por lo general, gente común que roza mi existencia por apenas unos minutos, quizás algunas horas. A veces no llego a conocer ni sus nombres. Lo común con todos ell@s es que, sin conocernos, en apenas instantes, se establece una conexión que me deja con el alma llena de optimismo. Optimismo propio y optimismo en la buena voluntad de algunas almas.

Clara
Clara, creo recordar (¿o era Sara?), es una de esas personas. A pesar de que se presuponía mi contrincante en un test oral, no pude evitar sucumbir a la inteligencia que destilaba su mirada huidiza y esquiva. Y en una conversación que duró no más de 300 metros aprendí de su pasión por Shakespeare, autor al que lee en inglés desde que tiene 12 años y en el que, aparte de drama, encuentra mucho humor. Su sueño es estudiar un doctorado de arte dramático en la Royal Academy of Dramatic Art de Londres. Se está preparando a fondo para conseguirlo y ya habla con fluidez alemán e inglés, aparte del español, con apenas (calculo) 24 años. Disfruté mucho escuchando a Clara y observando como se le iluminaba la mirada al hablar de Shakespeare. No pude dejar de admirar su pasión escondida en el cuerpo de una adolescente tímida. "Sé que lo conseguirás", le dije al despedirme. Ella me miró con asombro y me preguntó por qué lo creía. "Es una intuición. Siento que va a ser así". Y nuestros caminos se separaron quedándome yo muy satisfecha por haber coincidido con alguien que con toda probabilidad, si la vida le da una tregua a sus visibles problemas de salud, conseguirá su vida posible.

El encuestador
Hace apenas unos minutos he despedido con un par de besos y unas buenas risas al encuestador del Estudio General de Medios que me ha arrancado la encuesta más larga que nunca he hecho. Bueno, admito que el proceso de preguntas y respuestas no era muy extenso en sí, pero como por arte de magia, a cada respuesta mía, el también me daba la suya.
-  ¿Ves mucho la tele?
-  Pues la verdad que no mucho, a ratos. Fíjate que la tele es tan viejita que además solo veo una parte de la imagen, la otra queda cortada. Jajaja. Eso quizás debería descontar un poco el tiempo invertido, ¿no?
-  Bueno, mi tele también es culona..., pero las encuestas no dan para mucho y tampoco puedo cambiarla. Lo mismo si estudiara me iría mejor...

Y al final, como sin quererlo, y sin poder ofrecerle ni una coca cola - que tengo el frigorífico medio vacío y solo con "comida", se ha ido con la semillita en la cabeza de que tiene que terminar, al menos, el graduado escolar. Él, como todos, también busca su vida posible, pero no sabe ni por donde empezar. Le gusta la gente, los idiomas y hay muchas cosas que anhela hacer. Entre ellas, irse a vivir al extranjero y conocer otros mundos. "Ahí le has dao", he pensado yo... El encuestador cuyo nombre nunca pregunté (soy torpe) tiene 28 años y cuando se ha ido soltándome el piropazo de que le ha encantado hablar conmigo y que le parecía estar charlando con alguien de treinta y tantos en vez de cuarenta y tantos... también me ha dejado la sonrisa pintada.

Lo sé, lo sé... para algunos no es nada positivo que los relacionen con diez años mentales menos. ¡Qué se le va a hacer! A mi me encanta. Porque a pesar de las luchas no siempre ganadas, de los avatares de esta vida imprevisible, de las semanas, meses y años que a veces borraría del calendario por nefastos... va un desconocido y rescata del fondo del corazón, o de la mente, esa lucecita de ilusión, de inocencia y de ganas por volver a abanderar una toalla. Una lucecita que, a pesar de los pesares (que haberlos haylos), rescata del pasado una vida posible no solo conseguida sino vivida.

Y como estoy haciendo limpieza general, que sobre mi tiene el mismo efecto que un baños en las aguas sagradas que dejan el pasado atrás, me he topado con los antiguos álbumes de fotos. Me he dado cuenta de que empecé a hacerlos y completarlos con muchos detalle desde que emprendí la aventura de los grandes recorridos. Me he topado con la impresionantes montañas de Yosemite, paisajes imposibles en Turquía, lagos bellísimos de Guatemala, un safari jamás pensado en Zambia y Zimbabwe... Los amaneceres y atardeceres en el Gran Cañón, playas paradisíacas en el Caribe...

No sé, el corazón se me ha encogido y estirado muy deprisa, y me he emocionado. Miro atrás y pienso, "Guau, esa es mi vida". Ha costado lo suyo pero, es cierto, he vivido mis sueños. ¡Madre mía, me digo, debo revisar con calma cada álbum. En esos pedacitos de vida mi hermana siempre estaba a mi lado, haciéndolos posible. Gracias por eso. A pesar de la montaña rusa existencial a la que me subí hace muuucho tiempo, y de los vaivenes que más de una vez me han dejado medio agotada y con la brújula alterada, miro atrás y vuelvo a sonreir. Está claro que mereció la pena, que merece la pena. Es hora de inventar y construir nuevos sueños.




















Cuidando Te: Carta a quién cuida de alguien muy especial.

Hoy me topé con esta pequeña joya, que comparto, en el blog Cuidando Te: Carta a quién cuida de alguien muy especial.

Aquí va, para todos aquellos que al leerla entenderán de lo que habla...

“Solo se puede sobrevivir comulgando con el presente, sin las cadenas del pasado ni la ansiedad que provoca la idea del futuro. El presente, el momento, el instante, es una constante reencarnación, un estar despierto para no perdernos las revelaciones, que suceden en cualquier momento” Facundo Cabral. 

He querido empezar este texto con unas bellas y sabias palabras de Facundo Cabral. 

Puedo intuir lo que sientes mientras estas al lado de esa persona tan especial en tu vida, quizás tu pareja de toda la vida, o un hermano, o un amigo, o tal vez, como me pasó a mi estás al lado de tu hijo. 

Sé que no es fácil manejar las emociones que sientes al lado de esa persona tan querida a la que le dedicas tu tiempo, los cuidados, la compañía, y siempre ofreciendo una dosis de esperanza, aunque a veces a ti se te haya ido cada noche con un mar de lágrimas mudas. 

No pienses en qué pasará mañana, vive el presente, agarra cada instante y llénalo de magia. Aprovecha cada momento mientras te puedas reflejar en su mirada, acaricia su mano, permítele que hable de todo lo que se le ocurra, NO DEJES QUE SE QUEDE EN UN SILENCIO IMPUESTO, sonríe siempre con ternura y ama por encima de todo.  

La vida no tiene explicación, viene y alguna vez termina. Nos va a pasar a todos, pero mientras dura la experiencia de estar, hay que aprovecharla y sacarle toda la sabiduría.  

Además existe algo tan intangible y tan sublime que nos alimenta, EL AMOR. 

Con el amor se puede con todo, permíteme que te diga que después de tres años, desde que abracé a mi hijo por última vez, sigo conectada con su esencia y es el motor que me impulsa y que me sigue llenando de fuerza. 

Cuídate mucho, busca un espacio para reflexionar, para sentir que lo que está pasando es una experiencia única en tu vida, pero común a muchas personas. Sé que no es un consuelo en estos momentos, pero debes comprender que es parte de nuestra existencia. 

Siente que te apoyan y entienden, afortunadamente Las Unidades de Cuidados Paliativos tienen medios para paliar el dolor, para ofrecer medicación contra los síntomas mas complejos, para asesorarte y acompañarte con información y atención especializada, es una necesidad que afortunadamente nuestro sistema sanitario puede cubrir. Además, para apoyo extra, están las redes sociales, Internet y cientos de libros y de experiencias de las que te puedes ayudar. 

No te rindas, ni te sientas sol@, ni dejes que en tu rostro se refleje el sufrimiento, a la persona que cuidas no le hace ningún bien un semblante de pena y de sufrimiento. La comprensión de lo que está pasando es un bálsamo del alma, para ti y para esa persona tan especial a la que estás acompañando. 

Eres el broche de oro de su vida. No lo sientas como una carga, conviértelo en un privilegio.  

Se que es tremendamente doloroso y que nunca nos acostumbramos a una carga tan pesada, pero amar sin analizar los límites compensa el esfuerzo, la vida nos pone estas experiencias como un trampolín para que aprendamos a ver la vida con otra perspectiva. 

Recuerda no estas sol@ ni sentirás la soledad, todos somos uno contigo.

Un abrazo con toda mi  alma. 

Amparo Carmona. 

30/7/13

"Me doy cuenta de que si no aceptara el cambio, la incertidumbre y la inseguridad, viviría en la oscuridad. Por consiguiente, acepto la confusión, el desconcierto, el temor y los altibajos emocionales, porque ése es el precio que estoy dispuesta a pagar por una vida vivida, plena y auténtica.

Esta es mi adaptación de la frase de Carl Rogers que viene al pelo en estos momentos... Para los curiosos, ahí va la original:


3/7/13

Vivir la vida sin miedo


26/6/13

Lo Imposible...

Algo parece imposible hasta que alguien lucha y lo consigue...

Nelson Mandela fue el artífice del milagro político y humano del último siglo. Este es el poema que le acompañó durante su cautiverio. Sin duda, toda una inspiración.


24/6/13

¡Feliz Semana!

Junio toca a su fin, el verano parece que llegó, comienza una nueva semana... Mafalda te deja un mensaje - consejo para que lo pongas en práctica. 

A ver si entre todos conseguimos que haya muchos desentonados.

¡Feliz Semana!



9/6/13

Dana Milián "Niebla de Otoño"

Con esto de la crisis muchos andamos quejándonos de lo dura que está la vida. Otros, sin pensárselo mucho y quizás con condiciones más desfavorables que las nuestras, se llenan de positivismo y energía para esforzarse un poquito más por conquistar sus sueños. Uno de esos ejemplos es Dana Milián, una cubana que conocí recientemente y que lucha por dar a conocer su voz.

Acaba de presentar su videoclip Niebla de Otoño, un proyecto que se ha podido hacer realidad gracias al apoyo de Luis jaspe, uno de mis grandes amigos que, con tan solo una cámara de fotos y mucha ilusión y esfuerzo, ha conseguido crear esta belleza.

Videoclip Dirigido por "Luis Jaspe" y producido por PanasFilms. 
Canta: Dana Milián. "Niebla de Otoño" 



No me canso de repetirlo, a riesgo de parecer monótona. Me gusta rodearme de gente que vibra. De personas que ríen, que no les importa esforzarse, que vencen sus miedos y se embarcan en la aventura de vivir su vida posible. Ellos son una lección de vida y me llenan de energía positiva. Me cansan las almas grises, aquellas que creen que solo por el hecho de estar vivos son merecedoras de todo tipo de beneficios, las que se ponen en el centro del Universo descuidando a las personas que las quieren. Me gusta la gente valiente que se atreve a cruzar fronteras, no solo las físicas. Por eso me gusta tanto Niebla de Otoño, porque está repleto de ilusión y de esfuerzo de dos personas que, a pesar de las circunstancias, los obstáculos, las crisis y otras muchas cosas más, vencen al desaliento y nos regalan un guiño y una sonrisa.

¡Enhorabuena a los dos, Dana y Luis!


13/5/13

Vagabundear, por Joan Manuel Serrat

Hoy, entre miles de canciones de mi repertorio, escuché por primera vez este pequeño tesoro de Joan Manuel Serrat. Creo que este tipo me conoce bien. ; )

Feliz semana!!!

8/5/13

Para M. José

Lo bueno de estar en la ciudad en la que uno nació, se crió, fue joven y va envejeciendo es que, a veces, te sorprende gratamente trayéndote al presente una parte del pasado que es muy emotivo rememorar. Buena gente que una vez compartió nuestro camino con paciencia y afecto sincero.

Hoy, en un lugar que por inesperado muy seguramente no era el mejor, escuché una voz que me preguntaba: ¿eres Isabel? Al fijarme me quedé atónita y sorprendida. Asentí y noté su abrazo. Uno de esos de verdad, cariñoso y lleno de afecto. Era M. José, una compañera, una vecina del barrio con la que compartí, además de una época de estudios, muchas tardes de coca colas y paseos por Madrid confiándonos miedos y sueños.

“Kindred spirits are not so scarce as I used to think. It's splendid to find out there are so many of them in the world.”
Mi memoria es un desastre pero ella me recordó que llevábamos al menos 13 años sin vernos. Hubo un diciembre que íbamos a quedar, algo pasó. casi con certeza podría asegurar que, de nuevo, fue Isa calamidad la que no pudo y luego desaparecío dedicándose a cruzar fronteras. Yo intentaba resumirle en 5 minutos, toda una heroicidad para mí, las grandes líneas de lo que había sido de mi vida en los últimos años. Ella me miraba sonriente como si todo lo que le contara no fuera nuevo para ella; mis andaduras, los países que había visitado y mis elucubraciones.
Y es que, sin yo ni tan siquiera intuirlo, M. José había investigado cual había sido mi paradero y, las cosas de las tecnologías (insisto en que estas máquinas también sirven para unir gente), había dado con este blog.

10/3/13

Lo que hay es lo que hay, así que podemos combatirlo o dejarnos llevar... ¡Feliz domingo y buen comienzo de semana!






1/3/13

Los idus de marzo

Las nieves del invierno visitan Madrid. Comienza marzo, el mes de Marte, de Martius. Los idus de marzo se aproximan, inexorables, anticipando guerras por batallar y días que ganan horas al sol. Los que nos conocéis sabéis de sobra que esta no es quizás una época alegre en exceso para nuestra familia. Han sido largas jornadas llenas de incertidumbre, pesadumbre, miedos y dudas; semanas y meses en los que pareciera que habíamos perdido el control y el dominio sobre nuestra existencia. Seguramente así aconteció; así lo vivimos. Continuos ires y venires a médicos, hospitales y aseguradoras; una lucha agotadora y frustrante contra una burocracia socio sanitaria que prima el ahorro de costes sobre el bienestar del paciente. La historia es larga, pero contarla aqui no es mi intención.

Ahora que parece que el tratamiento está encauzado, a pesar de que los ires y venires hospitalarios siguen siendo diarios, me he tomado un tiempo para asimilar los acontecimientos que precipitaron la toma de decisiones y el cambio de planes. Sí, dejé un trabajo nada inspirador en una agencia de Naciones Unidas, objetivo que había perseguido por años, para regresar a la ciudad de la que siempre que he podido he huido. Decir lo contrario sería faltar a la verdad. Seguramente, de no haber sido por la situación familiar, seguiría vagamundeando y cruzando fronteras, quien sabe cuales. Pero mis prioridades, al menos hasta marzo del 2013 son claras; familia y madre solo hay una, trabajos hay miles (no sé si en España -léase con sarcasmo- pero me encanta saltar de avión en avión).

Mamá, estoy en Madrid por decisión y convicción propia, porque me haría mucho más desdichada no poder acompañarte, acompañaros,  y cuidarte, cuidaros, que haber dejado un trabajo poco motivador. A pesar de las circunstancias difíciles (especialmente para tí), me brindas la oportunidad de devolverte un poquito de todo el tiempo, atención, cuidado y amor que tú nos has regalado incondicionalmente durante toda nuestra vida. Esa es mi prioridad por ahora, y a pesar de los días difíciles, de algún gruñido incontrolado, de la pesadez de recorrer los laberintos hospitalarios, de verte y sentirte cansada y preocupada, y de estar en tensión cada vez que una burócrata tiene que sellar las autorizaciones, soy feliz.

Porque la felicidad, en mi opinión, emana de la capacidad de dar respuesta a lo que se debe hacer con lo que se quiere hacer. Cuando el deber y el querer se conjugan, la vida recobra su sentido. Porque aunque pueda parecer contradictorio, hay mucha felicidad en el dolor. La felicidad de ver que cada día retomamos más el control, la de saber que empieza una etapa en la que debemos reinventar nuevos sueños y proyectos, la de creer que ES POSIBLE, que debemos esforzarnos  por disfrutar de las cosas simples que cada nuevo día nos regala. La felicidad de seguir luchando, incluso la felicidad por poder, a veces, seguir peleando.

Pequeñas cosas

Resulta complicado ver la parte positiva de una situación límite y traumática, pero la tiene. Ya sé lo que es un puerro, un nabo y como se hace una crema de calabaza. Si me esmero, voy a aprender hasta como hacer el cordero al horno y las judías verdes. No tengo que madrugar y puedo sentarme a ver televisión a tu lado hasta las tantas. Entre semana, cuando todos trabajan, nosotras nos damos nuestras visitillas a por ese trio de fantásticas tortitas con sirope. Gracias a que nos han puesto al límite, y de que manera, tengo mejor conocimiento de cuales son mis fortalezas y debilidades. Me apuesto lo que quieras a que a mucha gente le gustaría poder pasar tiempo asi con sus padres. Admito que sería mejor si, entre tortita y tortita, pudiéramos prescindir de las largas horas de hospital y de tus tratamientos. Pero es lo que es, y lo es para bien, asi que los intermedios, cortos o largos, hay que disfrutarlos, aunque sea con pequeñas cosas. Especialmente con pequeñas cosas.

Dedicarte unos meses no es nada en comparación a todos tus años de entrega. Habrá otros viajes, otras fronteras, otros trabajos, otros gruñidos. Por ahora solo necesito que entiendas que me gusta hacer lo que estoy haciendo, aunque a veces pierda los nervios y esté dispuesta a retorcer más de un pescuezo. A pesar de mis malos días, insisto, estoy y hago lo que he QUIERO hacer. Espero que lo comprendas y que deje de atormentarte la idea esa extraña que te ronda por la cabeza.

ME GUSTA estar contigo, gruñir contigo, refunfuñar contigo, pasear, compartir silencios, conducirte, acompañarte, perderte, reirnos.... ME GUSTA porque te quiero mucho y porque si en algo soy rica es en VOSOTROS.

Ahora me voy a dormir que se hace tarde y luego dices que cuando no duermo estoy de muy mal humor. A veces, piénsalo bien, no estoy molesta contigo sino que me quedé hasta las tantas de la madrugada inventando e investigando cualquier cosa, o simplemente, estoy intentando domar los potrillos salvajes de mi cabeza.

GRACIAS. Buenas noches!!!