19/11/14

El enano en la botella


El enano en la botella es un texto teatral del escritor y dramaturgo cubano Abilio Estévez. Una obra que, a mi parecer, forma parte de ese baúl repleto de gemas literarias poco conocidas, especialmente en España y en Europa. Gracias a su estreno en Madrid por la compañía Tururú Teatro, he tenido la fortuna de conocerla, de sentirla.

El enano en la botella es un monólogo inteligente y complejo. Es como una casa de un solo inquilino habitada por innumerables personajes ficticios y reales que interactúan con el protagonista para explicarnos su historia. Gracias a ellos, y a un enano acomodado en una eterna montaña rusa existencial,  podemos hacer un viaje a nuestros propios miedos, frustraciones y esperanzas. La botella, incómoda pero segura, es una metáfora del nicho de confort, de la zona conocida (física o emocional) que, aún insatisfactoria, muchos se niegan a abandonar.

A medida que el monólogo avanza, el espectador entiende que también es un enano que vive en una botella. Es casi inevitable, como si la dualidad 'ser o no ser' estuviera grabada a fuego en nuestro código genético.  Para llegar allí, plantea la obra, quizás tan solo sea necesario caminar junto a los compañeros desidia, miedo a ir contra corriente y dejarse arrastrar por las circunstancias. Enanos somos todos, incluso aquellos que se negarán a aceptarlo; porque es infinitamente más fácil huir que interiorizar. Y sin embargo, una de las pocas certezas que he acuñado a lo largo de mi vida es justamente esa; que aquellos que evitan mirarse en el espejo que deja el alma expuesta, por lo general, son los seres más miserables que existen. Mentes de paja y corazones de lata que no pueden aceptar, ni tan siquiera imaginar que, para tapar los agujeros negros de su corazón, se rodean de acumulación, ansia de bienes materiales y actitudes de evasión.

Por eso me cae tan bien el enano. Porque, con todo su cinismo, dramatismo y teatralidad, se canta las verdades, una a una, sin dejar resquicio. El enano en la botella es una obra existencial que habla sobre la condición humana; nos invita a reflexionar sobre si nuestra vida es el reflejo de la lucha por nuestros sueños, por aquello que nos hace vibrar,  o el resultado inequívoco del conformismo, la falta de agallas o la tiranía social en la que unos pocos acaban aplastando a una gran mayoría.

Muy recomendable
Me gustaría hablar sobre el desenlace, pero explotaría una obra que todavía está en cartel y que puede ir a verse en Madrid. La recomiendo a todo el que tenga oportunidad. Desde el punto de vista técnico hay que destacar la actuación de Luis Jaspe, que da vida al enano de forma magistral; una tarea muy difícil resuelta de forma excelente. Me maravilla que en tan solo una hora una persona sea capaz de transmitir y empaparnos de tantas emociones y sentimientos. Hay que ser muy buen actor para conseguir ese efecto en el público, y él lo es; un grande que se acerca al espectador y lo convierte en parte del espectáculo. Nidia Moros, la directora, es responsable también de este gran trabajo que consigue trasladar a escena un texto muy intenso y lleno de matices. Gracias a su adaptación, la obra de Abilio Estévez, inspirada en la situación de aislamiento político y social de la isla de Cuba, tiene plena vigencia en nuestros días y en nuestra sociedad.

Aquí dejo los datos para aquellos que decidan ir. En este enlace se puede leer una crítica de El enano en la botella y en este otro se accede a la página Web de Tururú Teatro.

 SALA TÚ
Martes 25 20,30 horas
 (c/ Velarde 15 / 17).
Plaza Dos de Mayo
Metro: Tribunal, Bilbao, Noviciado, San Bernardo

Reservas:
910176802

Y para terminar, agradecer a Tururú Teatro, y en especial a Luis Jaspe, que se atrevieran a luchar por El enano en la botella; teatro mágico, -emulando a Hermann Hesse-, solo para locos (maravillosa palabra repleta de positivismo). Me consta que El enano hizo sonar el timbre de puertas que nunca se abrieron. Finalmente una, la de la Sala TÚ de Madrid, sí lo hizo. Y quizás por eso la conocen como ‘Resistencia Artística’, porque en un país donde la cultura es devorada por políticas y medidas que intentan aniquilar la originalidad y lo auténtico; donde el cierre de salas independientes de pequeño formato está a la orden del día, y donde los macro teatros ya solo apuestan por obras seguras y comerciales, la Sala TÚ resiste y nos sigue regalando puro arte.

El enano en la botella es el resultado de la perseverancia de un grupo de locos maravillosos que sí creen en la vida posible. Que son capaces de arriesgar lo conocido por la incertidumbre y que, por encima de todo, luchan por sus sueños en un país que, insisto, acorrala y aísla a los diferentes, a los que no pasan por el tamiz del borreguismo institucionalizado. 

¡Enhorabuena!